viernes, 8 de enero de 2010

La violencia y sus causas

 



 


 


        Cada día leemos en la prensa noticias relacionadas con hechos violentos, condenas realizadas por jueces a autores de homicidios, asesinatos , violaciones , delitos de maltrato de género o maltrato infantil. Es un hecho que vivimos en una sociedad violenta y agresiva. Violencia que se manifiesta en contextos muy diversos como pueden ser la casa (violencia domestica), la calle (violencia callejera), el deporte , la escuela, el trabajo, etc. Teniendo en cuenta a los posibles agresores hablamos de aquella que es perpetrada por bandas juveniles (violencia juvenil), por grupos terroristas, violencia ejercida por sujetos psicópatas o violencia organizada por mafias. ¿Cuáles son las causas que hacen que muchas personas resuelvan sus conflictos interpersonales reaccionando de manera agresiva y violenta?  


        Abordaremos la cuestión planteada estableciendo dos tipos de causas, las primeras de origen biológico y las segundas de carácter sociocultural.  


        Los estudios aportados por las investigaciones neurocientíficas señalan la implicación de varios factores biológicos. Una primera explicación se encuentra en el funcionamiento de la corteza prefrontal del cerebro. Antonio Damasio profesor de neurociencia y psicología en la Universidad Southern de California y ganador en 2005 del Premio Príncipe de Asturias de investigación , expone en su obra El error de Descartes, las facultades mentales que dependen de esta parte cerebral.  


        Esta zona es la que nos permite tomar las decisiones más complejas y responder de forma  racional, de inhibir y frenar la agresividad, reprimiendo las emociones más instintivas. En la corteza prefrontal reside la sede del razonamiento moral y es donde se controlan los instintos primarios que proceden del sistema límbíco. Es la parte consciente del cerebro. Cuando esta área del cerebro se ve afectada, no funciona con normalidad o existen impedimentos estructurales, tenemos mayor predisposición hacia la realización de conductas violentas o delictivas.  Damasio la considera como sede de la moralidad y otro conocido investigador  el neurólogo ruso Luria (1996) hablaba de ella como el “órgano de la civilización”.  


        Durante los años de la adolescencia aún no se ha completado la maduración de la corteza prefrontal , existiendo un déficit en la capacidad para controlar las emociones. Ello podría explicar la mayor prevalencia de la agresividad reactiva durante este período de la vida. Sabemos que este proceso de desarrollo madurativo de la corteza no finaliza hasta la tercera década de la vida. 


        Otras zonas investigadas de nuestro cerebro es el sistema límbico, zona formada por distintas estructuras y que genera nuestras reacciones más instintivas y emocionales. 


         Conocemos también los efectos y consecuencias en la conducta infantil producidos por diversas patologías cerebrales. El doctor Jonathan Pincus señala la interacción de tres factores que favorecen una mayor vulnerabilidad hacia la violencia: el maltrato físico o sexual, unido a un daño cerebral o a una enfermedad mental. Uno de los hallazgos más sorprendentes tiene que ver con los malos tratos físicos causados a los bebés por sus propias madres o familiares cercanos. Desafortunadas actuaciones en la crianza, mediante la realización de fuertes zarandeos, a los bebés que lloran, para que se callen, o produciéndoles golpes en el cráneo, han sido las responsables de lesiones y daños irreversibles en la corteza prefrontal. Pincus apunta otras causas que producen daños cerebrales como son el consumo de drogas durante el embarazo, el alcoholismo, el envenenamiento por plomo, etc.  Kempe en 1962 denunció por primera vez el maltrato infantil hablando del síndrome del niño vapuleado”, planteando la hipótesis de que el niño maltratado de hoy es el maltratador de mañana. 


         También conocemos la relación que existe entre algunos  neurotransmisores y la agresividad. La serotonina y la dopamina son sustancias químicas que segrega el cerebro y calman la irritabilidad y el comportamiento violento. Un descenso en los niveles de serotonina incrementa la agresividad.  


        El segundo gran grupo de respuestas que se dan actualmente sobre la violencia tiene que ver con las explicaciones que ven el origen de la violencia en factores de carácter sociocultural. Los partidarios de las causas de tipo social piensan que la agresividad y la violencia se desarrollan en contextos que favorecen este tipo de conductas. Determinados entornos educativos crean patrones de conducta, esquemas mentales que muchos niños van construyendo desde edades tempranas. Desde esta perspectiva se piensa que la violencia se aprende.  


        La violencia parece ser que encuentra mejor caldo de cultivo en zonas margina-les y deprimidas económicamente, con una fuerte tasa de desempleo y con bajos nive-les culturales.  


        El efecto negativo que pueden producir determinados entornos ha sido ampliamente estudiado al analizar la influencia que ejercen los medios de comunicación (televisión, cine, videojuegos,…). Algunos niños tras ver acciones agresivas en estos medios tratan de imitar algunas de estas conductas. Desde luego estas conductas de imitación se ha comprobado que son más probables en niños y adolescentes que en personas adultas.  


        Para el Dr. Luis Rojas Marcos, psiquiatra y expresidente del sistema de sanidad y hospitales públicos de Nueva York , los niños que han sido maltratados en su infancia tienen más posibilidades de volverse emocionalmente violentos y de mayores tienen más probabilidades de comenzar un nuevo ciclo de violencia. Para este eminente psiquiatra las semillas de la violencia se siembran en los primeros años de la vida, se cultivan y desarrollan durante la infancia y comienzan a dar sus frutos malignos en la adolescencia.. Es un hecho común entre adultos violentos que durante su infancia fueron víctimas de abusos o abandono. También lo es que actuaciones negligentes de los padres y la falta de afecto en la infancia se relacionan con problemas de autocontrol.  


        Estas primeras experiencias negativas vividas en los años de la infancia en el hogar van creando esquemas o patrones mentales que serán reproducidos en el futuro.  


        Algunas de las soluciones para prevenir  y reducir la violencia tienen que ver con las mejoras en la salud infantil, la nutrición de los niños, con entornos educativos estimulantes y positivos y también con la prevención del maltrato en la edad infantil. El doctor Rojas Marcos apunta entre las medidas preventivas más eficaces o “antídotos de la violencia” , una educación que fomente en los menores de 12 años ,  su autocontrol, el sentido de la autocrítica, la capacidad de remordimiento y arrepentimiento, la compasión y la empatía.  


        Este desarrollo de la compasión y empatía vendrán favorecidos por un entorno que potencie un clima afectivo, de cariño, de tolerancia y apoyo entre los padres.  


        Las emociones y su educación desempeñan un papel fundamental. Para el profesor José Sanmartín, catedrático de lógica y filosofía de la ciencia de la Universidad de Valencia y director del centro Reina Sofía para el estudio de la violencia, uno de los grandes errores de nuestra cultura es haber separado la razón y la emoción. Sanmartín llega a afirmar que : “La razón sin emociones es tan perjudicial como la emoción sin razón”. En esta misma línea Antonio Damasio en unas declaraciones al diario El País afirmaba que “somos el resultado de una combinación de razón y emoción; de hecho, la razón siempre está informada por la emoción…emoción y razón van siempre juntas”. El cerebro funciona mejor con emociones positivas.  


        No cabe duda de que este nuevo siglo XXI será el siglo de la Inteligencia Emocional. La educación emocional y educación ética ayudará a superar el fracaso de la violencia , el entrenamiento en habilidades sociales y especialmente la creación de entornos de aceptación, seguridad y cariño permitirá neutralizar los factores de riesgo de la violencia.             


 


 



 


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